viernes, 23 de marzo de 2012

Astrónomos descubren una rara galaxia rectangular



Astrónomos descubren una rara galaxia rectangular
 

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto una rara galaxia rectangular, con un sorprendente parecido con un diamante de corte esmeralda. La extraordinaria galaxia, que en nada se asemeja a la nuestra, la Vía Láctea, se encuentra a unos 70 millones de años luz de distancia  «parece desafiar las leyes de la naturaleza». El hallazgo aparecerá publicado en la revista The Astrophysical Journal, pero puede consultarse ya en Arxiv.org.
«En el Universo que nos rodea, la mayoría de las galaxias existen en una de estas tres formas: esferoidal, en forma de disco o con una apariencia abultada e irregular», explica Alister Graham, de la Universidad de Tecnología de Swinburne (Melbourne, Australia). El investigador, que ha trabajado en el estudio con colegas de Alemania, Suiza y Finlandia, asegura que la nueva galaxia tiene una forma realmente inusual. Integrante de un grupo de 250 galaxias, «es una de esas cosas que te hace sonreír, porque no debería existir, o más bien que no se espera que exista».

La galaxia de forma inusual, bautizada como LEDA 074886, fue detectada por el telescopio japonés Subaru. Encontrarla ha resultado complicado debido a su pequeño tamaño. Tiene 50 veces menos estrellas que la Vía Láctea y su distancia de la Tierra es equivalente a extender 700 galaxias de la Vía Láctea una detrás de la otra.
Los astrónomos sospechan que esta galaxia se parece en realidad a un disco inflado visto desde un lado, al igual que un pequeño cilindro. Observaciones con el telescopio gigante Keck en Hawai revelaron un disco delgado que gira rápidamente, a una velocidad superior a 100.000 kilómetros por hora. Sin embargo, no puede decirse si el disco se trata de una estructura espiral o no, debido a su peculiar posición.

Colisión de dos galaxias

«Es posible que esta galaxia se haya formado de la colisión de dos galaxias espirales», dice el profesor de Swinburne Duncan Forbes, coautor de la investigación. «Mientras que las estrellas pre-existentes de las galaxias iniciales estaban esparcidas en órbitas grandes que crean la forma del corte esmeralda, el gas se hundió en el plano medio donde se condensó para formar nuevas estrellas y el disco que hemos observado».
Si esta teoría es correcta, los científicos creen que es muy posible que cuando nuestra propia galaxia colisione con la vecina Andrómeda (las dos con forma de disco) dentro de 3.000 millones de años, seamos nosotros mismos -si es que el ser humano continúa milagrosamente sobre la Tierra- los habitantes de una galaxia cuadrada.

Es un poco como la precaria torre inclinada de Pisa o el descubrimiento de
algunas especies exóticas nuevas, que a primera vista parecen desafiar las leyes de la naturaleza.Parece desafiar las leyes de la naturaleza.

jueves, 15 de marzo de 2012

Los gorilas mas parecidos al hombre de lo que creíamos

La secuenciación del genoma de estos enormes simios revela que, en algunos aspectos, tenemos más en común con ellos que con los chimpancés, nuestros parientes más cercanos.

Los gorilas, más parecidos al hombre de lo que creíamos

Se ha conseguido secuenciar por completo, por primera vez, el genoma del gorila, el último de los grandes simios vivos cuyo «código de barras» quedaba por descifrar. Aunque los chimpancés siguen siendo nuestros parientes más cercanos, las criaturas del planeta con las que tenemos más en común, el reciente hallazgo genético ha revelado que somos mucho más parecidos a los gorilas de lo que creíamos.
Los científicos analizaron más de 11.000 genes para buscar importantes cambios genéticos en la evolución. De esta forma, descubrieron que aunque en general el hombre y el chimpancé son más parecidos, existen ciertos territorios de nuestro genoma en lo que esto no es cierto. El 15% del genoma humano está más cerca del gorila que del chimpancé, y el 15% del genoma del chimpancé está más cerca del gorila que del ser humano.

En peligro de extinción

La investigación también ilumina el momento en el que los gorilas se separaron como especie de humanos y chimpancés, hace diez millones de años. La división entre gorilas occidentales y orientales (entre ellos los famosos de montaña) fue mucho más reciente, en el último millón de años, y gradual, a pesar de que ahora son genéticamente distintos. Esta división es comparable en algunos aspectos con la que se produjo entre chimpancés y bonobos, o entre el ser humano modern0 y los neandertales.
Los gorilas sobreviven en nuestros días en poblaciones aisladas en los bosques ecuatoriales de África central. En peligro de extinción, se encuentran gravemente amenazados y son víctimas de matanzas por razones comerciales. Los científicos creen que esta investigación puede servir para concienciar aún más sobre la necesidad de proteger a estos simios que se nos parecen tanto. Dejar que desaparezcan sería como acabar con una parte de nosotros mismos.

En realidad desde siempre habíamos pensado que nos parecíamos mucho a los monos, de hecho nos identificábamos con ellos. Pero algo que nos han aportado nuevo ha sido que pensábamos que nos parecíamos a los chimpancés, no a los gorilas. En cambio ahora descubrimos que un 15% del genoma del genoma humano está más cerca del gorila que del chimpancé. Algo que no sabíamos y que vamos descubriendo gracias a esta actividad de investigación.

martes, 13 de marzo de 2012

El ser vivo más rápido del mundo

Científicos de la Universidad de Ratisbona han descubierto que el ser vivo proporcionalmente más rápido del mundo es la arquea, un tipo de microorganismo unicelular capaz de recorrer en un segundo una distancia 500 veces su tamaño, anunció hoy la institución alemana. 


 


El guepardo, capaz de alcanzar velocidades de hasta 110 kilómetros por hora, es considerado el animal más rápido del planeta, pero en relación con su tamaño, el ser vivo más veloz es, con una medida de apenas 0,0001 milímetros, este grupo de arqueobacterias, señalaron los biólogos.

Así, las arqueas más rápidas son capaces de recorrer una distancia de hasta 500 bps (bodies per second o cuerpos por segundo).

Según estos cálculos, para batir a estos microorganismos unicelulares, el guepardo tendría que alcanzar una velocidad de más de 3.000 kilómetros por hora, ya que sus 110 kilómetros por hora corresponden únicamente a unos 15 bps.

Pero su exorbitante velocidad no es lo único excepcional de las arqueas, sino también su exótico hábitat, señalan los científicos.

Estos microorganismos se encuentran sobre todo cerca de fumarolas negras, es decir, junto a fuentes de hasta 400 grados celsius en el lecho oceánico.

Las arqueas dependen precisamente de su velocidad para poder mantenerse de forma permanente en aguas a una temperatura de unos cien grados, ya que si fueran más lentas, podrían salir despedidas por el chorro de agua de las fumarolas negras a la superficie del océano, con temperaturas mortales de sólo 2 grados.

Pero los científicos hicieron otro sorprendente descubrimiento: las arqueas no se caracterizan sólo por su inigualable velocidad, sino también por variar su movimiento, ya que son capaces de moverse tanto en línea recta como en zigzag.

Para el profesor Reinhard Wirth, del Centro para el estudio de las arqueas de la Universidad de Ratisbona, precisamente esta capacidad de variar la forma de desplazarse permite a estos veloces microorganismos detectar las condiciones de agua óptimas. 



Es curioso saber que unos microorganismos tan pequeños pueden ser tan rápidos, pero lo sorprendente es que sean los mas rápidos del planeta, superando en gran medida al guepardo.
¿Serán estos los más rápidos realmente?, no se sabe, pero por el momento es difícil superarlos. 
Hay miles de especies que faltan por descubrir, quien sabe la de características asombrosas que pueden tener ocultas todas estas especies aún desconocidas. Posiblemente llegue un momento en el que todas las especies se conozcan, pero en eso se tardarían varios años, además hay que tener en cuenta que surgen nuevas especies con el paso del tiempo.


La razón 


El ser vivo más rápido del mundo

miércoles, 7 de marzo de 2012

Niños y monos aprenden de forma diferente

La diferencia entre un chimpancé y un niño de tres años
 
 
La situación no es nueva. Niños de tres años y chimpancés, delante de un puzzle o un ingenioso juguete, ponen a prueba su capacidad de aprendizaje para los científicos. Los primatólogos creen que los pequeños de esa edad y los simios tienen una inteligencia comparable, pero los experimentos han demostrado que existen diferencias fundamentales en la forma de adquirir y acumular conocimiento que hacen único al ser humano. En este nuevo ensayo, llevado a cabo por un equipo internacional de investigadores, se pidió a un grupo de niños de guardería, chimpancés y monos capuchinos adultos que armaran el mismo rompecabezas. Los menores lo hicieron mejor, porque colaboraron y compartieron información, mientras que los monos no parecían mostrar interés por cómo les iba a sus compañeros. Para los científicos, que han publicado sus resultados en la revista Science, ésta puede ser la clave de que la cultura humana se vuelva cada vez más compleja a lo largo de generaciones.
La diferencia entre un chimpancé y un niño de tres años
Un chimpancé
La inteligencia de los chimpancés es bien conocida. Pueden aprender el lenguaje de los signos con un vocabulario aceptable, tienen capacidad simbólica, utilizan herramientas e incluso han demostrado ser superiores a nosotros en algunas habilidades de memoria matemática. Los primatólogos dicen que su capacidad mental es parecida a la de un niño de tres años. En un famoso experimento llamado el «cacahuete flotante», llevado a cabo por científicos del Instituto Max Plank de Alemania, niños de esa edad y monos podían obtener un premio si eran capaces de rescatar una nuez metida en una probeta, para lo que se les entregaba un vaso de agua. Animales y críos alcanzaron aciertos similares, pero los primeros se dedicaron a improvisar, mientras que los pequeños eran capaces de imitar a los que tenían más éxito.

Enseñanza mutua

Este experimento llega a conclusiones parecidas. En esta ocasión, científicos de las universidades de Texas (EE.UU.), Estrasburgo (Francia) y St. Andrews y Durham (Reino Unido), pidieron a niños de 3 y 4 años y a monos que armaran un rompecabezas en forma de caja si querían conseguir unos regalitos -pegatinas para los niños; zanahorias, manzanas y uvas para los monos- que se entregaban en tres etapas cada vez más difíciles. Para ello, tenían que manipular los compartimentos correctamente. Los niños tuvieron mucho más éxito en alcanzar las etapas de más alto nivel porque, a diferencia de los chimpancés, compartieron sus conocimientos, se imitaron, se enseñaron unos a otros y se repartieron sus premios.
Los investigadores creen que este paquete de procesos psicológicos es crítico para el desarrollo de una cultura acumulativa, el conocimiento que la humanidad suma a lo largo del tiempo. Aunque muchas otras especies, especialmente entre los mamíferos, aves y peces, adquieren conocimientos y habilidades de los demás, los investigadores creen que este comportamiento no puede asemejarse en complejidad al que realiza el ser humano.

Es alucinante que los monos piensen parecido a los humanos, ya que nuestra mente es muy compleja.Los monos han demostrado que tienen una gran capacidad mental a diferencia de los humanos que es mayor .Los niños con esa edad ya tienen un poco más de cabeza y supongo que sabrían hacer esos rompecabezas sin mucha complicación .



martes, 6 de marzo de 2012

¿Hundió la Luna el Titanic?




El hundimiento del trasatlántico Titanic, hace 100 años, es quizás el más famoso - y más estudiado - desastre del siglo XX. Innumerables libros y películas han examinado con gran detalle las acciones y errores que llevaron a la colisión del barco con un iceberg la noche del 14 de abril de 1912. El Titanic fue a pique en cuestión de horas y aproximadamente 1.500 personas perdieron la vida en las aguas heladas del Atlántico Norte. Ahora, un equipo de astrónomos de Texas ha aplicado técnicas de detectives celestiales para sugerir que un raro evento lunar pudo colaborar a que se produjera el desastre. Sus resultados arrojan nueva luz sobre las peligrosas condiciones del mar helado en aquella fatídica noche.
«Por supuesto, la causa última del accidente fue que el buque chocó contra un iceberg. El Titanic no pudo frenar, incluso después de haber recibido varios mensajes de advertencia de que tenía hielo por delante». En efecto, el trasatlántico navegaba a toda velocidad en una región repleta de icebergs. «Eso es realmente lo que hundió el barco, pero la conexión lunar puede explicar cómo un número extraordinariamente grande de icebergs se metió en el camino del Titanic».


Los científicos partieron del trabajo realizado por el oceanógrafo Fergus J. Word, quien sugirió que una inusual aproximación de la Luna el 4 de enero de 1912 pudo haber provocado mareas anormalmente altas. En concreto, cree que un evento como solo ocurre una vez en la vida se produjo, precisamente, ese día. La Luna y el Sol se alinearon produciendo una marea más alta de lo normal. El perigeo de la Luna -posición más cercana de nuestro satélite natural a la Tierra- resultó esa noche ser el más cercano en 1.400 años, y la Luna llena llegó a durar seis minutos. Además de eso, el perihelio de la Tierra -máximo acercamiento al Sol- sucedió el día anterior. En términos astronómicos, las probabilidades de que todas estas variables se produjeran en la manera que lo hicieron resulta extraordinario.

Iceberg liberado

Los investigadores examinaron si las mareas altas provocaron que se partan los glaciares en Groenlandia. Rápidamente se dieron cuenta de que para llegar a las rutas de navegación de abril, cuando el Titanic se hundió, los icebergs tendrían que haberse movido inusualmente rápido y en contra de las corrientes predominantes.  ¿De dónde llegaron tantos icebergs?
De acuerdo con los científicos, la respuesta está en los icebergs varados. Cuando las rocas de hielo de Groenlandia viajan hacia el sur, muchas se quedan atrapadas en aguas poco profundas. Normalmente, los icebergs no pueden reanudar su camino hacia el sur hasta que se hayan derretido lo suficiente para reflotar o son liberados por una marea lo suficientemente alta. Un solo iceberg puede quedar atrapado múltiples veces en su recorrido hacia el sur, un proceso que puede durar varios años.
Pero la marea inusualmente alta en enero 1912 habría sido suficiente para desalojar a muchos de los icebergs y moverlos de nuevo hacia el sur por las corrientes oceánicas.Tendrían el tiempo suficiente para llegar a las rutas de navegación y encontrase con el Titanic. «Eso podría explicar la abundancia icebergs en la primavera de 1912. No pretendemos saber dónde estaba exactamente el iceberg del Titanic en enero de 1912 -nadie puede saber eso- pero este es un escenario plausible y científicamente razonable».

Realmente nadie llegaría a pensar que luna podría tener algo que ver con el Titanic, sería coincidencia que la Luna se alineara con el Sol en ese momento, esa misma noche. Algunas veces se puede llegar a pensar que los estudios de las cosas pasadas no tienen sentido, pero así la historia cobra sentido. Habrá cosas que nunca se descubran, pero esta es realmente interesante, y es increíble como surgen miles de noticias científicas al día. El mundo de hoy en día, sobre todo de la investigación, está muy desarrollado.


CIENCIA

lunes, 5 de marzo de 2012

Un violín con cuerdas de tela de araña

El científico Shigeyoshi Osaki toca su violín con cuerdas de seda.Un violín con cuerdas de seda de araña

Un científico japonés utiliza el extraordinario material que fabrican las arañas para crear unas increíbles cuerdas de violín que producen un sonido «suave y profundo».

Cinco veces más resistente que el acero y tres veces más que las mejores fibras sintéticas modernas, la seda que fabrican las arañas es un material fascinante. Capaz de estirarse hasta un 135% de su longitud original sin romperse, los científicos estudian sus propiedades con el fin de darle los más increíbles usos. Por ejemplo, mezclada con zinc, titanio o aluminio, podría ser útil para crear tejidos super resistentes, además de material quirúrgico o tejidos artificiales para huesos, tendones y paredes de arterias. Ahora, un científico japonés ha dado una vuelta de tuerca a las posibilidades de este producto natural. Ha utilizado miles de hilos de seda de araña para crear cuerdas de violín. Al parecer, con este curioso material el instrumento suena con un timbre «suave y profundo».
En Japón, el sonido diferente que sale de las cuerdas hechas con tela de araña tiene que ver con la forma en la que ese material ha sido retorcido, de tal manera que no queda ningún espacio libre entre las hebras, según informa la BBC.  En concreto, trabaja con 300 hembras de Nephila maculata, una especie conocida por tejer telas muy complejas.

Una nueva música

Para fabricar cada cuerda, Osaki torció entre 3.000 y 5.000 hilos individuales de seda en una sola dirección para formar un manojo. Las cuerdas entonces se prepararon con tres de esos manojos retorcidos juntos en la dirección opuesta. Después, se midió su resistencia a la tracción, para evitar la ruptura de la cadena en medio de un concierto.
Las cuerdas de seda de araña, fuertes y elásticas, soportaron menos tensión antes de romperse que una cuerda de tripa tradicional, pero más que la de una cuerda de nailon recubierta de aluminio. Osaki asegura que estas particulares cuerdas se distinguen por su fuerza y su tono único, capaz de crear «una nueva música». El investigador cree que su investigación puede suponer un paso más en el desarrollo de nuevos tipos de materiales.
¿Quién se hubiera imaginado algo asi? ¿Hacer cuerdas de violín con varias telas de araña juntas? ¿Realmente resistirán?
Son continuas preguntas que nos vienen a la cabeza cuando nos planteamos esto. Pero más tarde nos damos cuenta de que es cierto. Este científico japonés ha decubierto algo que seguramente nadie se lo hubiera planteado. Pero para eso esta la ciencia. A eso se dedican los científicos. Siempre abiertos a ideas y conocimientos nuevos.

ABC.es / ciencia

viernes, 2 de marzo de 2012

Las pulgas 'gigantes' del Jurásico que chupaban la sangre de los dinosaurios

Fósil de una hembra de pulga gigante (izquierda), y un macho. | Nature


Hace 165 millones de años, las pulgas que chupaban la sangre de los dinosaurios eran entre tres y cuatro veces más grandes que los parásitos del mundo actual.


En una época en la que la Tierra estaba habitada por dinosaurios y grandes reptiles, el hallazgo prueba que el tamaño de las pulgas también era significativamente mayor: el cuerpo de las hembras podía medir entre 14 y 20,6 milímetros y el de los machos entre 8 y 14,7 milímetros.
Estas dimensiones contrastan con las de las pulgas actuales, que oscilan entre 0,8 y 5 milímetros, y miden de media 3,5 milímetros.
Los restos encontrados de las 'superpulgas', tanto de hembras como de machos, muestran que tenían un abdomen largo y ancho, una cabeza relativamente pequeña, patas largas y una antena pequeña y compacta, pero carecían de alas.

Una 'trompa' espectacular

Sin embargo, su rasgo más sorprendente es su impresionante 'trompa' (con forma de sifón alargado), con la que perforaban la piel de sus víctimas antes de succionar su sangre. Este órgano era más largo en las hembras que en los machos, y visiblemente menor que el de las pulgas de hoy en día. Conservan también algunos rasgos primitivos, en particular unas patas traseras no aptas para saltar.
Suponen que estas pulgas gigantes evolucionaron a partir de la mosca escorpión, una especie alada que habitó en el Cretácico inferior, que tenía una boca similar para alimentarse del néctar de las flores y que se extinguió con la aparición de insectos modernos como los mosquitos o las hormigas.
"La boca y los genitales de las moscas escorpión macho son muy similares a los de las pulgas gigantes, lo que apoya la teoría de que ambas especies están relacionadas y que las pulgas gigantes son moscas escorpiones que evolucionaron para alimentarse de sangre".
Con motivo de esa adaptación, las pulgas perdieron sus alas y disminuyó el tamaño de su antena y de sus ojos.

Elección de victimas

Estos parásitos podrían haberse alimentado de la sangre de dinosaurios con plumas y con posterioridad pasaron a los mamíferos y las aves.
"El gran tamaño de estas pulgas en comparación con las modernas indica que en un primer momento no debieron alimentarse de pequeños mamíferos, sino de grandes dinosaurios con plumas".
"A medida que estos grandes dinosaurios se extinguieron, desaparecieron también las pulgas gigantes, mientras que las modernas se desarrollaron probablemente durante el Cretácico tardío, a la par que los mamíferos", añadió el investigador. Sin embargo, el motivo de que su tamaño se redujese tanto permanece sin resolver.
"Quizá adaptarse para poder saltar fue una mejor solución evolutiva que tener un cuerpo grande", especuló Nel.
El hallazgo de estos fósiles es poco frecuente, ya que los restos de ectoparásitos, insectos que viven sobre la piel de sus víctimas y entre los que figuran las pulgas y piojos, son poco abundantes y difíciles de encontrar, lo que dificulta la investigación de sus orígenes en la era mesozoica.


Esta noticia nos parece espeluznante, pero aquí se refleja muy bien lo que hemos dado en el tema anterior de la adaptación al medio de Darwin .
Como estas enormes pulgas que se alimentaban de los dinosaurios, al extinguirse los dinosaurios ellas desaparecen o cambian su tamaño por otro mas pequeño.
Tienen que adaptarse a un nuevo medio, a una nueva vida, porque ha desaparecido su principal alimento.


elmundo.es / ciencia